jueves, 28 de noviembre de 2013

El regreso del Hada Urbana...



Toc toc… hola… ¿hay alguien ahí?... este… cuánto tiempo ¿no? Y mira que he tratado infinidad de veces de volver, pero… de repente me da la impresión que escribiendo se me va a ir el hilo, voy a salar las cosas o que me voy a extender demasiado, o que igual y ya escribiendo me va a resultar todo demasiado absurdo… pero creo que ha sido una deuda pendiente… siempre me quejaba de que parecía que eras meramente un deshollinador para verter la mierda… y pues creo que después de mucho tiempo, es hora de compensar un poco tanta hiel y tornarlo en un poco de… ¿miel quizá?

         Qué más da en lo último que te hayas quedado… no quiero ni pensarlo ni recordarlo… solo sería volver al círculo que parecía eterno en aquellas épocas… y finalmente vuelvo como quien vuelve a ver a un amigo querido al que no ha visto en muchos años… y así entonces os hablaré…
         
           ¿Sabes? Ya no vivo ahora en la nana árida, ahora vivo al sur… mucho más al sur… en un pueblito con el que sentía que tenía una deuda desde el 98, desde aquella gira de teatro con Luba en la que recorrimos toda la orilla del golfo presentando “El banquete”, hasta acabar con la última presentación, aquí en San Cristóbal de Las Casas, y a la mañana siguiente ir al primer aniversario de la masacre de Acteal… ¿te acuerdas?
         
              Desde entonces sentía que tenía que volver, pero ya sabes cómo ha sido la vida y sus espirales, ya ni me acordaba de eso… te acuerdas que hasta volví al D.F., anduve en Tailandia, regresé a la nana árida y ahí estuve estancada 10 años, haciendo cosas chidas, pero siempre tratando de huir… ¿recuerdas que intenté irme dos veces a España y de lo frustrante que fue el no poder irme? Y también te acuerdas que después del último intento decidí quedarme allá, que si la ciudad no me dejaba ir era por algo y se empezaron a dar cosas bien chidas en muchos aspectos, pero también bien ojetes en otros… pero bueno, eso ya lo sabes de sobra y no es lo que ahora quiero contarte.
     
           ¿Recuerdas que después de renunciar me puse a trabajar en mis propios proyectos y colectivos y que de repente namas por sacarme la espinita empecé a tramitar una maestría? Que incluso en la época en la que vine a presentar el examen y la entrevista estaba de la chingada la cosa… ay cada vez regreso a eso ja… y aun así cuando vi la página en la que decía que me habían aceptado casi la cierro y rechazo la maestría… Es como si de plano no hubiera querido salir de la mierda ¿no? O bueno, es que había cosas muy chidas que se estaban dando, y las que no, pues era como si me hubiera resignado a que así era el pedo… como diría la Pacheco, en un mood de “aquí nos tocó vivir”…. Y ahora pienso en eso y lo veo tan lejano, incluso a mí, me veo tan lejana…

            Admito que los primeros meses después de haber salido de allá si fue un caos, un rollo muy catártico, muy de bajón… sobre todo cuando al primer lugar al que me mandaron había sido Campeche… Clavada en el mood de que nunca encontraría mi lugar, en la duda de saber si había sido lo mejor el dejar todo, mandar todo a la chingada y empezar de cero… drama queen como siempre ¿verdad? Es más, todavía llegando aquí venía arrastrando lastres que pensé que nunca podría dejar de cargar, como si estuviera encadenada a ellos aunque ya no quisiera… me resulta tan sorprendente y extraño ahora el haberme aferrado tanto a esos lastres…

               Los primeros dos meses aquí fueron yo creo el principio del fin de esa época… esos dos primeros meses prácticamente no salía, me la pasaba encerrada, de la escuela al cuartito y en círculos, acaso las idas al mercado me sacaban del encierro, de vez en cuando salía a tomar un café y hacer tarea, pero también estaba tratando de mantener mi anonimato el mayor tiempo posible en un lugar así… y curiosamente en ese tiempo también me clavé, en cuestiones emocionales, en el mood de la soledad perpetua… sentía que me iba cerrando y poniéndome un caparazón cada vez más rígido e impenetrable… y sentía que más que por que me hicieran daño, porque en realidad sentía que ya nadie ni nada podía hacerme nada porque no sentía nada… era más bien por evitarme la hueva de hacerle daño a alguien sin querer… y pues sentía que inevitablemente siempre tenían que acabar así las cosas… insisto… drama queen… arrastrando patrones, actitudes, pensamientos e ideas de experiencias recién vividas ¿verdad?

          También con el rollo de la academia, si, es una vasca el sistema de investigadores, pero como siempre, tengo suerte de encontrarme en el camino con las excepciones…. Y esas excepciones son las que me han ido ayudando a hacer un nuevo camino, y no solo en cuestiones académicas, sino también en cuestiones personales…

            Saliendo del encierro autoimpuesto, acá me reencontré con un compa de la madre urbe y me le pegué de voluntaria para un evento que estaban organizando de medios libres. En esos dos meses me salí con autorización de la escuela, por eso pude recuperar esa parte que tanto me hacía falta… y de ahí pal real, las cosas han estado fluyendo muy a su tiempo, en muchos sentidos… al regresar a clases, las dos materias que tuve también fueron un estímulo para otras cosas, tanto académicas como personales…
Es como si todo el rompecabezas se estuviera acomodando para darme cachetadas y acomodarme en lugares,  situaciones y estados de transformación muy fuertes…

              No sé ni por dónde empezar con eso de la transformación… pero mmm sería bueno empezar por mi bunker… mi primer morada aquí fue un cuartititito con baño incluido compartiendo casa con una pareja de chilangos, una pareja de españoles, un argentino y un regio… así, como chiste… un mal chiste… para el estado en el que estaba y para las situaciones que se generaban dentro, sinceramente fue horrible… y colaboró mucho para catarsis y el enclaustramiento.

           Luego, me mudé a un departamento pequeñito, acogedor, pero encerrado, sin ventilación, que si bien agradezco el paso por ahí… lo mejor fue el momento de la última mudanza… un día me desperté deseando mudarme a un lugar con ventana a la calle… y al salir ese día, los vecinos del depa de enfrente, que tiene dos ventanales a la calle, se estaban mudando… y heme ahí, mudándome en dos días y terminando de instalarme y sentir que por fin había encontrado mi nuevo bunker…

          Ese es un ligero ejemplo del cúmulo de momentos mágicos y transformadores que me han ido pasando en los últimos meses…

              Hay cambios curiosos y sencillos… cambié el café por el mate, los jeans por las mallas y las faldas, mi cabello rizado por mi real cabello lacio, tengo por fin un piercing en el labio, tengo por lo general dos trencitas delgadas de colores en mi cabello, cambié los camel, por los pallmoll y luego por los Jaisalmer y estoy aprendiendo a liar tabaco pero aún no lo logro, cambié el vino para consagrar por el tinto merlot, de cerveza indio a negra modelo o montejo, del Café iguanas a El Paliacate… hasta de cuenta de twitter cambié… ja
           
              Híjole… ¿cómo le sigo con lo más profundo?

          De fuera hacia adentro pues… yo, la que nunca podía tener amigas, ahora una de mis mejores amigas, es mujer, una española amorosisima y luchona, que literalmente me abrió los brazos desde que me la presentaron, y ella, me ha ayudado mucho a abrirme en ese sentido, me ha devuelto la capacidad de demostrar cariño, de abrazar y dejarme abrazar, ahora sí que de querer y dejarme querer jajaja… ella es mi hermana

           También tengo un hermano, un chilango medio huraño, sabiondo, curioso, en procesos, al parecer una leyenda pa no sé quiénes, pero es un también alguien que me sigue la fiesta, me hace reír, me hace pensar, nos damos cuerda y es bien solidario y un sobreviviente… él es mi hermano

             Hay varios compas, que también siento ya como parte de mi familia, que son solidarios, cariñosos, luchones, guerreros, con formación política, con procesos muy ricos, como humanos, muy valiosos… que día a día me enseñan algo, me espejean, a veces sin darse cuenta me detonan cosas que me hacen seguir en este proceso de transformación… incluso gente de la academia… cuatro profesores, que prefiero llamarlos colegas, o amigos, me han hecho también redescubrir y re explorar cosas de mí, curiosamente más en cosas que creí divorciadas de la academia, como las artes (teatro, pintura, foto, escritura)… especialmente la última materia también fue curiosamente un detonante, el rollo de la acción social y la educación vista desde una perspectiva de transformación que requiere que se lleve a cabo primero desde dentro fue muy intenso… ejercicios sensoriales, meditación… al punto del rompimiento físico y emocional… casi casi como aquella experiencia con Homero Villarreal en la escuelita de teatro… Ahora sí que me rompió las resistencias emocionales que me quedaban jajaja y como el compromiso era solo conmigo… flui y me dejé llevar… y eso detonó más cosas por fuera y por dentro…

           He estado haciendo cosas para medios libres… quién diría que el periodismo acabaría volviendo a mi sendero…

             El rodearme de gente que tiene más que enseñarme que yo a ellos también es muy rico, pero ello no descarta el hecho de saber que soy capaz de aportarle algo o mucho a la gente… todo lo que soy que ya es bastante…

            Es muy curioso lo que me pasa cuando camino por las calles de mi nuevo lugar… a veces siento que hasta voy dando saltitos, me sorprende todo, lo observo todo, lo siento todo, por momentos siento que voy a volar…

            Me divierto, me rio, quiero, me dejo querer… eso es solo por fuera…

           Llevo por dentro un constante proceso de observación, no solo racional, sino emocional, de escucha, de auto análisis, de ver que hago y que todavía tengo que cambiar, que patrones ya no quiero repetir y no he descubierto, qué pensamientos tengo que tornar, qué digo, que pienso, que siento que no me gusta, preguntarme porqué y no solo analizarlo con la cabeza, sino con todo el cuerpo, mis sentidos, mis emociones… me permito sentir…  y eso es de lo que más agradezco… sinceramente creí que no volvería a sentir y sentirme…

           Estoy al pendiente del rollo de las relaciones liberadoras u opresoras…. De no caer en eso, que en la mayoría de los casos ni cuenta nos damos… de no pelearme conmigo misma, no auto boicotearme, no desprestigiarme, no castigarme, porque si no tengo una relación liberadora conmigo, no podré aplicar lo mismo hacia el exterior…

         Ya sabes qué quejumbrosa soy con las frases trilladas, pero el rollo de la transformación desde dentro la neta, hasta que no la sientes, no te la dice la persona indicada, en el momento indicado de tu vida suena a slogan para marca de empresa transnacional…

      Sigo quejándome de un chingo de cosas, pero ya no de la gente cercana, sino de enfocar esa indignación, esa rabia, esa queja y ese coraje hacia donde debe y usarlo como generador de fuerza para luchar, con una visión de utopía y esperanza de Bloch (eso si fue muy académico)…

           No me quiero juzgar con respecto a que de repente puedo sonar muy ñoña… sinceramente, creo que después de tanto tiempo en el fango, de tanta mierda, de tanto caos, de tantas cosas tan ojetas… me lo merezco y me lo puedo permitir… sentirme bien, ligera, feliz, tranquila, fuerte, querida, amorosa, yo, muy yo, muy otra yo que pensé que había muerto… es más… se me hace que nunca en mi vida había sido así… así que siento que no es que haya vuelto o renacido… sino que en realidad estoy volviéndome alguien diferente, alguien que nunca había sido, y me estoy conociendo…

            Me estoy permitiendo sentir cosas por alguien, aun en medio de la duda, de la expectativa, del no saber, de la incógnita, la incertidumbre, de no tener el control… y pase lo que pase… el volver a sentir esto… dejo fluir, así namas lo que yo siento… es algo que agradezco, aun cuando nunca se entere… aunque no pase nunca nada y sigamos siendo tan amigos como hasta ahora o más… y simplemente estemos esperando el amanecer platicando…

              Qué fuerte… no puedo creer que haya escrito todo esto… y lo que falta… por cierto… hoy son las 00:19 hrs del 21 de noviembre del 2013… estoy en exilio académico por 3 semanas en villa horrible, siendo comida por los moscos y en una casa con 15 personas más… una prueba de fuego… pero después de todo lo pasado… qué más da… mi reto ahora es ver si puedo aprender a manejar mi insomnio sin artificios cotidianos, manejar mi calidad de pensamiento para no generar pensamientos nefastos contra la gente y tampoco cayendo en la hipocresía, sino siendo muy honesta… y ahorita, en este preciso momento, estoy aplicando la prueba de resistencia contra los moscos…


25/noviembre/2013

              A una semana del rapto académico y aun sobrevivo y en buen estado, en buen humor hasta eso. Aun no encuentro una dinámica base e igual y está bien, acaso la base es que normalmente me la paso sola o no con mucha gente y hay personas con las que no interactúo mucho.

               Me preocupan los moscos, más allá de las bromas, si me han dañado mucho la piel ja… de todo el cuerpo, pero se nota principalmente en la cara… creo que ni la varicela me afectó tanto ja…
Tengo el horario de sueño sumamente trastornado, pero sigo trabajando en ello, aunque admito que tengo que forzarlo, porque si no, me desubico. Van dos días que me resisto a levantarme y van dos noches seguidas que no puedo dormir antes de las 5 a.m.

                  El tener que ir hasta la ciudad y al súper para cargarme de provisiones también resulta molesto.
             El domingo pasado estuve desde que me desperté hasta las 2 am en la sala de estudiantes… clavada con el dichoso protocolo… ese tipo de cosas de repente me confunden, confundo espacios y ritmos… la volubilidad de la red también me desconcentra jajaj

                 El sábado en la noche oí balazos y me emputé… me sigue emputando oír balazos, no lo tolero… y me gusta que me empute y que no lo tolere ni me resulte insignificante ni normal…

                  Hay muchos momentos en los cuales me aburro y no sé qué hacer ja…

                Los chismes relacionados con el objeto de mi afecto me han alcanzado hasta acá… interpreto que son señales que no puedo ignorar y tengo que actuar conforme a ello hacia mí y hacia aquel…

                Bueno, esa fue la bienvenida negativa… pero es todo lo que me permito y me permitiré, porque en realidad no estoy tomándolo tan mal, el sábado pasado me di un día de total relax sin hacer nada de nada relacionado con la escuela… me desperté tarde, partí un coco al que ya le había echado el ojo. Desayuné juguito de coco y coco con chile y limón… que delicia, musiquita, cervecita… hasta me puse a diseñar imágenes para hacer esténciles a mi regreso, aprovechando que el viernes fui a conseguir pinturas textiles…
Siento que me falta mucho darme tiempo para simplemente sentir y pensar. Y no es que le esté sacando la vuelta ni nada por el estilo, sino que de repente todo se me hace un sueño extraño de nuevo y lo siento y me descubro en él…

             Me he descubierto intolerante con el ejercicio de poder que buscan establecer algunos académicos, y no lo permito, no me lo compro y no lo acepto. Espero que ello no me ocasione problemas, sinceramente, eso me ha agradado, la única que puede ponerme en duda es la gente cercana a mi proyecto y no me interesa la opinión de ciertas personas que caen en ese tipo de juegos absurdos y molestos. Y aquellos que sigan con paradigmas absurdos y perdiendo el tiempo en discusiones e inseguridades estériles no tienen cabida para mis oídos.

           También me he estado dando tiempo por momentos de disfrutar a distancia el efecto que ha logrado mi nueva vida en mí, de extrañar con gusto a mi nueva familia, de añorar mi casa, de verme a la distancia allá, como si no me hubiera ido.

            Puede ser un tanto contradictorio el no estar aplicando el principio del aquí y el ahora… pero no me aferro a este aquí  y este ahora… pero debería de aplicar el ejercicio, aunque estoy consciente de que estoy viviendo esta experiencia de tal manera que no pase desapercibida, saber que es algo nuevo, que nunca he vivido y que probablemente (y espero que así sea) no volveré a vivir… pero ello me puede preparar para ciertas experiencias cercanas a futuro.

             Creo que me siento más templada, menos caótica, más en paz… precisamente el sábado pasado me abstuve de mantener una discusión sin sentido sobre luchas indígenas y de pueblos organizados con un compañero de clase/casa… por un momento estuve a punto de dejar de hacer lo que estaba haciendo, meterme a la casa y ponerme a discutir con el susodicho… pero respiré hondo, me contuve y me puse a pensar en que en realidad no tenía sentido y que sería más un ejercicio conflictivo y sin ningún resultado provechoso…

             Mi cordial y honesta relación con los compañeros de casa también me ha mantenido ajena a los conflictos que se han estado gestando. Digo honesta porque en realidad hay gente con la que no soporto estar, y no es que me haya cerrado, pero tengo que ser muy honesta conmigo con respecto a que no tengo que demostrarle nada a nadie y que no fungiré simpatía por nadie que no me la despierte en realidad, sería una falta de respeto para mí  y para la otra persona. Generar expectativas que no me interesa generar y podría hasta producir situaciones que me lleven a tener conflicto conmigo misma.

               Por cierto, con respecto a eso, a no permitir que nadie me haga tener una mala relación conmigo, es también un paso muy grande. El núcleo de ello radica en no permitirme sentir por nadie nada que me haga reprocharme el permitírmelo; el no permitir que nadie me haga tener pensamientos, actitudes, sentimiento o comportamientos que me hagan repetir patrones que no quiero ya en mi vida.

             Me llevo muy bien conmigo misma ahora, me acepto, me quiero, me respeto, me admiro, me amo… y no pienso permitir que nadie rompa con esa relación que me ha costado tanto tiempo tener… creo que hace mucho o nunca había tenido tan buena relación conmigo misma y esa relación es la que primordialmente defenderé a capa y espada… y ante todo, trataré de generar relaciones pacíficas y abrir o cerrar procesos en total paz, y abogaré por ello, pero si en el proceso la otra persona cae en patrones o actitudes nefastas, agradeceré y daré la media vuelta…

             Ni a mí misma me permitiré hacer nada que afecte esa relación… esa relación basada en la honestidad, porque tampoco se trata de ignorar, sino más bien de procesar, sentir, oír, indagar en el origen de ciertos pensamientos o sentimientos… y mira que me pongo a prueba muy seguido…

             El dar gracias constantemente es algo que también he estado haciendo muy seguido, y estar consciente de que no se me olvide y no dejarlo pasar…

                  Sé que me falta trabajar ciertas cosas, como el dejar que cierta gente me dé algo (ayuda, apoyo, cariño o lo que sea), pero admito también que hay gente con la que ni lo pienso y me nace cada vez más… creo que tiene que ver con la confianza…

                  Ese es otro punto, que debo de admitir, me sorprende mucho de mí en este momento… de hace algunos pocos meses haber llegado al punto de no confiar absolutamente en nadie, ahorita creo que he vuelto a la etapa previa al caos y he vuelto a permitirme el confiar en la gente, en la mayoría no en toda, en eso le hago mucho caso a mis corazonadas. Pero ya no ando al pendiente, ni con la predisposición de que todo el mundo me va a hacer una chingadera y por ello mejor me retraigo y me cierro… al contrario, ni lo pienso la neta…

                  El no sentir más tristeza, auto compasión ni nada similar por que no me pasan cosas que a otro si y que quisiera que me pasara a mí, también es algo que ha desaparecido, al contrario, me descubro sonriendo cuando me entero de algo así… que absurdo y sin razón era lo otro jajaja

                Todo ello me ha dado una ligereza, una tranquilidad, una paz y una emoción muy única y nueva… y creo que aquella palabra mágica, “fluye” tiene mucho que ver…

             Cuando surgen o aparecen situaciones adversas cotidianas, ya no me la tomo personal sinceramente y de repente incluso cuando recuerdo que ciertas situaciones, no hace mucho tiempo me hubieran hecho estallar y caer en lamentaciones, me da risa, inevitablemente me provoca una sonrisa de satisfacción… no me lo reprocho en lo más mínimo, sino que sé que por algo tuve que pasar por muchas cosas y por muchos estados… y a estas alturas pienso… si el proceso me trajo aquí, a este momento… lo agradezco y lo acepto…

               Siendo honesta, por momentos aparece el miedo, de recaer, de que algo pase que me haga dejar de sentirme como me siento… por eso estoy tan al pendiente y hablo tanto conmigo… me escucho, me siento, me observo… y no es una sensación de estar en la cuerda floja como en otras ocasiones, es como estar en el suelo firme o en pleno vuelo, solo que con la sensación de recordar vuelos o pasos previos….

                 Por ejemplo, el volver a la nana árida me da miedo, como si sintiera que volver allá es volver a lo que me llevo a ser lo que no quería ser… por ello lo postergué y lo reduje a la menor cantidad de días posibles, de hecho también tiene que ver que cuando saqué los boletos aun iba varios pasos atrás… y ahora me causa expectativa, una prueba más… y estoy segura de que la superaré… solo espero que la gente que vea me trate de hacer volver a lo que no me interesa, que me trate de meter en el personaje y la idea de mi con la que se quedaron… porque será una prueba aún más fuerte…

               Que loco… el simple hecho de escribir lo que estoy escribiendo me hace sentir una emoción muy rica…

Fluye, esperanza, volver a creer…

                 También estoy consciente de que tengo que seguir trabajando la paciencia, así como el soltar el control, manejar la frustración y la expectativa o incertidumbre… ello no implica que no haya avanzado en todo ello, sino que son elementos en los que estoy en proceso y lo sé y siento pasos avanzados a diario, puedo identificar precisamente los momentos en los cuales experimento ese proceso y me acepto en él y no como algo ya terminado… y sé que nunca terminaré y me gusta saberlo…

                 Hace poco pensaba… no es que esté volviendo a ser un hada, más bien es que no lo había dejado de ser, pero no habían terminado de regenerarse mis alas y estaba en una especie de capullo o pupa…

                  Estoy en una etapa de enamoramiento de mi nueva vida… si en ese momento como cuando empiezas a andar con alguien… con la diferencia de que no estoy ciega a la realidad de las cosas, o sea que es más chido aun… así como en una relación ideal…

                     Si, por eso puede sonar muy ñoño… muy cursi de repente, quizá hasta fácilmente optimista… en realidad me vale… jajaja y permitirme todo ello es por fin algo que me da para arriba…


                     Bueno, creo que ya es suficiente de hablar de mí, aunque no es lo último… quiero escribir más sobre otras cosas… como me han estado orillando y sugiriendo varias personas…

No hay comentarios:

Publicar un comentario